| JESUS ALBERTO ROJAS PLATA Tecnología Jurídica Según el análisis realizado a cada uno de los aspectos importantes en el proceso de lecto-escritor, me queda claro que hay falencias por cuanto no siempre le doy un sentido y propósito a la lectura y en determinados casos leo por obligación, o no leo lo que realmente tiene un valor de enseñanza. Respecto de la revisión preliminar y presaberes no realizo con detenimiento este análisis, pues no consideraba que tuviera una gran importancia en el proceso de lectura. En la motivación considero que debo mejorar, porque por lo general leo lo que realmente a simple vista creo que tenga valor, sin tener en cuenta que puede haber en ese texto un gran valor para fortalecer no sólo los conocimientos, sino los principios espirituales. Respecto a la planeación del proceso lecto-escritor no me encuentro tan alejado de los objetivos que idealizan tal acto, por cuanto me acerco a los parámetros del cuestionario de una manera positiva. En la profundización de la comprensión, considero que fallo en algunos aspectos como el de no comparar con otros autores conceptos, ideas, investigar en la biblioteca o en asistir a conferencias. En la sistematización de la información no siempre realizo dichos consejos de identificación, porque no lo acostumbro. Sin embargo creo que identifico y clasifico con facilidad los temas que leo. No siempre comparto el criterio del autor y asimilo lo que considero que debe tenerse en cuenta. ESCRITURA DE LA HISTORIA PERSONAL COMO LECTOESCRITOR Conductor empírico de Copetrán con quien recorrí gran parte de la Costa Caribe (Barranquilla, Santa Marta, etc.) y otros tantos lugares macondianos de nuestro país. De un carácter recio, se obedecía sin cuestionar el por qué o para qué, de principios y costumbres ambiguas que no permitían el mas mínimo irrespeto con las personas o lugares sagrados, llámese iglesia o la mesa del comedor, conversador y conocedor de historias propias y conocidas, ese es mi padre. Serena, paciente, noble, pero orgullosa de su hogar, mi madre, de origen norte santandereano específicamente el Carmen, es la parte alcahueta. Crecí en una casa antigua con paredes pisadas en barro y techo de teja, con grandes habitaciones y un solar, en donde se criaron gallinas, conejos, palomos, pericos, con una gran pila para lavar ropa la que también nos sirvió como piscina. En los viajes que realicé con mi padre conocí los hermoso paisajes de nuestras regiones, fríos o cálidos, grandes campos, fincas. Tuve el cuidado de una viejita consentidora, consejera quien contaba unos envolventes y asustadores cuentos de espanto, su cabello con canas, su don de gente y su cariño por enseñarme a ser un buen hombre, mi abuela. Recibí consejos sobre como creer en mí, como respetar a los adultos, creer en Dios, respetar a mis padres y ser un buen hombre, consejos que desde pequeño me fueron dados por mis familiares. Disfrutaba jugar con mi hermana por lo pasillos de la casa, ella en su bicicleta y yo empujándola hasta caer al suelo de risa, jugar en la calle con mis amigos de cuadra a las escondidas, tarro, fútbol. Conocí en Santa Marta el Rodadero, el ferrocarril del Cerrejón (Guajira), Bogotá, Puerto Colombia en Barranquilla, San José de Cúcuta. Nunca tuve problemas con adultos o con amigos, pues tuve siempre un trato cordial de camaradería, con mucho respeto. Recuerdo mucho a un amigo llamado Gabriel, al que le faltaba un semestre para graduarse de ingeniería de sistemas, tocaba guitarra, trabajaba de mesero para costearse sus estudios y gastos, en resumidas cuentas una vida calmada…, linda novia. El día menos pensado se despertó a trotar rumbo a Floridablanca y cuando pasaba por el Puente García Cadena se arrojó al vacío. Esta es la hora, y todavía no me explico por qué lo hizo. El mejor ejemplo que recibí de lectura fue de mi abuela a quien le gustaban los libros de literatura y de geografía. Recuerdo que mi primer día de clases fue traumático porque no me quería separar de mi madre, tenía miedo de entrar al salón y de no volver a casa. Mi escuela la Anexa de la Normal, grandes pasillos y amplios salones, canchas de fútbol, basket, biblioteca. Recuerdo a mi profesora Cheila de gran temperamento: regañaba por todo, gritaba mucho y se vestía con unas zapatillas de tacones muy gruesos, faldas de pepas de colores vistosos y pelo abundante. Mi “profe” Sofía, tranquila amable, comprensiva, su vestir normal y su voz suave que arrullaba. Para enseñarme a separar las palabras le colocábamos entre cada palabra un guión. Recuerdo con gozo el nacimiento de mis hermanas, la cara de mis padres en cada nacimiento. Con tristeza recuerdo la muerte de mi abuela y mi tío Jesús Emel, hermano de mi madre. Mi reencuentro con el estudio y la lectura hasta ahora se me ha hecho difícil por cuanto ya hace rato que no estudiaba y tengo que crearme ese hábito y gusto por leer más, el cual espero ir mejorando día a día. Leo en mi hogar la prensa, revistas como Semana, Cambio 16 y en mi trabajo, providencias de sentencias y tutelas. La lectura que realizo en mi casa, la realizo cada vez que puedo comprar dichas publicaciones. Los motivos para leer y escribir en este momento son netamente laborales. Tengo libros de consulta como diccionarios enciclopédicos, atlas, guías de estudio para el examen del Icfes. Leo con muy poca frecuencia. Prefiero leer donde me pueda concentrar sin interferencia. No visito con regularidad las bibliotecas. Solo he regalado un libro y lo hice a mi esposa “El vendedor mas grande del Mundo” de Og Mandino. Considero que mis fortalezas en la lectura son mi buena pronunciación y en la escritura la rapidez. Mis debilidades en la lectura son que no lo hago con mucha frecuencia y por iniciativa propia y en mi escritura es que tengo mala caligrafía. Desearía tener más interés en leer con mayor frecuencia. En mi concepto leer y escribir es fundamental para progresar, pues quien maneja estas dos acciones con calidad podrá estar seguro que le será mas fácil aprender y estar mejor preparado para los retos que trae la sociedad en todos los campos. |
Bienvenidas y bienvenidos estudiantes del INSED -UIS Su Tutor German Chapeta ha diseñado este espacio para facilitar la interacción de los estudiantes de la asignatura TALLER DE LENGUAJE I del programa de Tecnología Jurídica del INSED. Aquí ubicaré archivos importantes para el desarrollo del Taller, pero también es la ventana para que ustedes muestren las producciones propias y lean críticamente las de sus compañeros. Así se evaluará su aprendizaje en el taller.
jueves, marzo 02, 2006
MEMORIAS DE JESUS ALBERTO ROJAS
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3 comentarios:
muy buena eleccion en el regalo que le hizo a su esposa, pues tambien he leído "el vendedor mas grande del mundo" de Og Mandino, unas tres veces. es un libro fascinante con un mensaje profundo y una leccion de vida conmovedora.
coincido en la causa a que mi lectura sea poca, me limito a leer sobre lo concerniente a mi trabajo y mis escritos van desde memoriales, requerimientos, derechos de peticion, demandas entre otros "tipicos" en una oficina de abogados, pero no he ingadado en realidad por otros temas.
este es el momento y la oportunidad de que muchos de nosotros nos volvamos lecto - escritores "empedernidos" y logremos enriquecer nuestro intelecto.
es muy bueno tu escrito te felicito me parecio muy interesante y se ve que te esforzaste y eso esta bien.
Calificación: 3.6
Es interesante el trabajo pero está incompleto. Revise la guía dada en el blogger y se dará cuenta qué le hace falta.
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