MI PROCESO LECTOESCRITOR
Preparado Por:
Código 2065555
Tutor: GERMAN CHAPETA
UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
INSTITUTO DE EDUCACIÓN A DISTANCIA
PROGRAMA DE TECNOLOGÍA JURÍDICA
BUCARAMANGA, MARZO 6 DE 2006
INTRODUCCIÓN
En el proceso de formación de los escolares, se toma el aprendizaje de lecto-escritura como una actividad sin más importancia que el deletreo de las otras áreas de conocimiento, sin entre ver que se puedan dejar pasar las bases bien formadas para un profesional crítico de los sucesos que lo rodean.
En el caso personal, mi proceso como lectoescritor se divide en dos, la etapa antes de la escuela y la etapa escolar, se vuelven prácticamente una, sólo se diferencian en el aprendizaje de leer y escribir, pero este proceso se da sin conciencia alguna de las utilidades que puede tener; es en la etapa laboral en donde comienzo a entender las aplicaciones que se derivan de la lectura-escritura y estas se vuelven una acción conciente, y las realizo con un objetivo específico.
MI PROCESO LECTOESCRITOR
Recuerdo mi infancia como una etapa bonita y muy normal de mi vida; nací en un hogar humilde, contando siempre con la compañía de mis padres y 5 hermanos, de quienes recibí afecto y el ejemplo de respeto y responsabilidad.
Mi madre trabajaba en una vieja máquina de coser en donde remendaba lonas en tiempo de cosecha de algodón, por esa época, la región en que residimos era rica en cultivos de algodón, arroz, maíz y sorgo. Mi padre tenía una pequeña panadería en donde el mismo elaboraba los panes, era algo con lo que nos deleitábamos mis hermanos y yo, porque al llegar a casa siempre teníamos los panes que tanto nos gustaban.
Empecé el primer curso de primaria a la edad de 7 años, antes de esto ya había recibido la enseñanza por parte de mis hermanos quienes eran mayores y asistían a la escuela antes que yo, me enseñaban las vocales, a deletrear, algunos colores y otras cosas. La escuela donde empecé a asistir, quedaba cerca de mi casa, allí no habían diferentes aulas para cada curso, debido a que el barrio donde vivíamos estaba recién fundado y la escuela apenas se estaba construyendo, recibíamos clases en una especie de rancho de palmas y sin paredes, lo cual nos permitía distraernos fácilmente de las clases. En ese año aprendí a leer, escribir, sumar y los inicios en la multiplicación; en esta escuela cursé hasta el 4to año de primaria, luego por una situación familiar tuvimos que ir a vivir en la ciudad de Ibagué, y allí cursé mi 5to año.
Comencé mi bachillerato en un colegio Técnico Femenino, donde hice solo la mitad del 1er curso, la otra mitad la cursé en una institución de bachillerato básico, y desde el 2do grado hasta el 6to bachillerato lo realicé en un colegio de educación comercial, ya que me gustaba mucho el aprender todo lo relacionado con el uso de las máquinas de escribir, el aprender el arte de escribir en taquigrafía y también tener conocimientos en contabilidad.
CONCLUSIÓN
Pienso que antes a mi proceso como lector-escritor no le daba la suficiente importancia, talvez porque no se nos influyó lo que realmente aportaba para nuestro crecimiento intelectual, o porque no nos concientizamos del verdadero valor que este proceso tenía a lo largo de nuestra vida. Hoy el proceso de lecto-escritura se torna como un reto, y a la vez como motivación mediante la cual podremos adquirir conocimiento.
El propósito de esta práctica es suministrar al usuario una interpretación básica de los parámetros que determinan el grado y la extensión de las localizaciones peligrosas (clasificadas).
También aporta al usuario ejemplos de las aplicaciones de estos parámetros.
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